/ Condiciones geriátricas

Una caída tiene causa. Tiene diagnóstico.

La mayoría de las caídas no son accidentes: tienen una causa identificable —vestibular, farmacológica o ambiental— y una intervención específica que reduce su recurrencia.

Close-up overhead shot of a clinician's hands placing a measuring tool on a printed gait assessment form on a desk, soft natural window light from the upper left, a patient's lower legs visible at the edge of the frame in soft focus
Close-up overhead shot of a clinician's hands placing a measuring tool on a printed gait assessment form on a desk, soft natural window light from the upper left, a patient's lower legs visible at the edge of the frame in soft focus
— Las causas subyacentes

Tres factores que se pueden corregir

Los trastornos vestibulares alteran el equilibrio de formas medibles. Los medicamentos hipotensores tomados en horario incorrecto producen mareo postural. Los riesgos del entorno —alfombras, iluminación, calzado— son modificables en una sola evaluación.

La evaluación multifactorial identifica cuál de estos mecanismos está activo. Tratar solo uno cuando coexisten varios no reduce el riesgo de forma significativa.

Portrait-oriented photograph of an older woman standing beside a physical therapist in a bright home setting, both looking at a checklist on a clipboard, warm natural light from a side window, calm and focused expressions, no medical gowns
Portrait-oriented photograph of an older woman standing beside a physical therapist in a bright home setting, both looking at a checklist on a clipboard, warm natural light from a side window, calm and focused expressions, no medical gowns
▸ Ventana de intervención

La primera caída es el momento de actuar

Esperar una segunda caída no es una estrategia clínica: es perder el período de mayor rendimiento preventivo. La evaluación geriátrica completa —equilibrio, marcha, visión, medicamentos, entorno— ocurre una vez y genera un plan de reducción de riesgo concreto.